jueves, 10 de abril de 2008

Las canas pican

Nunca me han molestado las canas. De hecho, las encuentro atractivas en un hombre.
En cierta ocasión comenté que cuando fuera mi turno, no me las cubriría. Me parece raro ver mujeres bellas, pero maduras, con señales evidentes del paso del tiempo por su rostro, manos y cuerpo en general, pero con un cabello envidiable y colorido, cual cabellera de 15 años. Ninguna cana puede dignarse a asomarse por estas cabezas sin ser condenada a un baño eterno en químicos fuertes y amoniacales.
Por eso pensaba en afrontar la llegada de las canas con dignidad. Da do que mi madre me cuenta haber tenido canas desde sus veintes (busque una en su cabeza, a ver si la consigue ahora que tiene 46), sabía que mas temprano que tarde las tendría.
Tengo 26 años y 17 canas (si, las he contado). Contrario a mi idea de "afrontarlas con dignidad", he sentido el impulso de arrancarlas para siempre una a una. Las canas pican, ¿Por que nadie me lo dijo?.
A lo mejor no a todo el mundo le pican, y esa sensación que experimento, la provoca mi subconciente, bombardeado de tanta publicidad que condena la belleza natural y te impulsa a aplicarte un producto "entre coloración y coloración", para cubrir cualquier rastro de las condenadas canas.
Apuesto a favor de esta teoría del "yo interno", queriendome engañar con esto de la picazón de canas. ¿Sabe por que?: basta con aplicarme un producto cubre canas, para que se alivie la piquiña.

Mis canas y yo, somos víctimas de este mundo amoniacal.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola.

Muy buena historia, te agradezco hayas comentado en mi blog.

Saludos.